Vinos, trampas y más de dos referencias
Vino para Robar, la nueva película de Ariel Winograd con Daniel Hendler y Valeria Bertuccelli, usa como esqueleto el cine de robos, hilando más fino, el cine de estafadores. Para esa estructura intentando alejarse lo más posible de cualquier tipo de solemnidad remite a grandes films de ladrones que por su construcción moral logran la identificación con el espectador. En una línea temporal que va desde el Maestro Hitchcock hasta Guy Ritchie las referencias abundan y lo más disfrutable es que están procesadas y adaptadas al relato.
Esa base, con la impronta estética e histórica que carga, sostiene una película de comedia ligera. El film resulta disfrutable y poco a poco su fotografía, el paisaje y el tono de su humor van envolviendo al espectador. Cada personaje, incluso los secundarios, están bien delineados y tienen un encanto especial.
El guión tiene los ribetes propios del subgénero antes mencionado pero es la comedia la que lo hace inmune a los baches argumentales logrando que generen dudas una vez terminado el film.
Vino para Robar cumple su misión y entretiene. Descomprime el cine de robos y el verosímil a tal punto que al final y luego de los títulos se permite cumplir un sueño imposible (o casi lo logra).
Titulo Original: Vino para Robar // Dirección: Ariel Winograd // Reparto: Daniel Hendler, Valeria Bertuccelli, Martín Piroyansky, Pablo Rago, Juan Leyrado // Guión: Adrián Garelik // Origen: Argentina (2013) // Duración: 108 minutos // Género: Policial, Comedia // Fecha de Estreno en Arg: 01 de Agosto de 2013
















